No tuve mucho tiempo de conocer; ni siquiera de salir del coche para sacar fotos... pero sí que pude ver lo suficiente para darme cuenta de lo diferente que es a cualquier otro país en el que he estado. Mucha gente, muchas motos, mucha actividad... Cruzar la calle puede parecer toda una odisea, pero al final te acostumbras...sólo tienes que seguir recto a un paso lento y predecible, sin mirar nunca a los ojos del motorista. Hanoi es una ciudad muy dinámica, que crece muy rápido y donde pasan muchas cosas. A pesar de lo grande que parece, el país es todavía más rural que urbano (70% de la población vive en el campo), lo que ya lo hace muy diferente de cualquier pais latino, mucho más urbanizados... En el campo, el cultivo del arroz lo es casi todo: la base de la economia y de la alimentación. Tienen tres cosechas al año, y prácticamente no se dedican a otra cosa. En Hanoi, todavia existen viejos edificios coloniales y en los menús de los restaurantes se observa claramente el toque francés... y lo mejor, el pan: baguettes tan ricas como las que se pueden encontrar en Paris. Ah! y en cada sala de cada institución oficial, existe una hoz y un martillo, junto al busto del tio Ho.
1 comentario:
Cruzar las calles de Hanoi es toda una experiencia. El truco de ir despacio pero constante exige tener fe en que los cientos de motos que vienen por la calle te eviten, y eso cuesta... Creo que en todo Hanoi solo llegue a ver un semáforo.
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