Este mes hicimos una escapada a California para visitar el parque nacional de Yosemite, San Francisco y Napa.
Yosemite se encuentra en la Sierra Nevada y fue la primera zona del país en ser protegida, siendo declarada Parque Estatal en 1864. Años más tarde se convertiría en el tercer Parque Nacional de Estados Unidos.
Quizás lo más famoso del parque es el valle glaciar, con sus grandes paredes de granito: El Capitan, Half Dome y otros.
También son famosas sus cascadas, en especial la de Yosemite que es un doble salto de 739 m (el más alto de América del Norte). Como era invierno y la cascada no traía mucha agua, durante la noche se formaban bloques de hielo que al derretirse por la mañana causaban grandes estruendos al caer.
El parque es también uno de los grandes templos de la escalada. Apenas pudimos identificar a estas dos personas de la foto escalando, porque en invierno no va mucha gente.
Y sin duda las rutas de escalada más famosas están en El Capitan (más conocido como El Cap), includía The Nose (la nariz). Allí mismo vimos a Dean Potter paseando, quien además de tener el record de speed climbing en la ruta de la nariz con 2:36.45, se dedica a otras locuras como el salto base y el slackline (la cuerda floja). Vale la pena pasarse por su web para ver las fotos!
No podíamos dejar pasar la oportunidad de hacer un intento en El Cap!
Yosemite también es famoso por los osos. Por la noche hay que quitar la comida de las tiendas de campañas y del coche, sino se correo el riesgo de que los osos vengan a por ella. Por eso hay unas cajas especiales en varias zonas del parque para dejar la comida bajo llave. Dicen que rompen unos 100 coches al año por esta razón. Pero el peligro también está en que los osos pierden el miedo y se vuelven agresivos, por lo cuál son sacrificados.
Nosotros no llegamos a ver ningún eso o pumas (qué también los hay en el parque), pero nos encontramos de cerca con un lince.
Yosemite no sólo tiene una magia especial con la nieve en invierno, sino que también tiene muchisimos menos visitantes. Unas 4 millones de personas van cada año.
Nos llevamos un gran recuerdo y queremos volver en otra estación del año para explorar zonas que son inaccesibles en invierno. Sin embargo, también nos dejó un sabor amargo ver el nivel de explotación turístico del parque. En el valle hay dos hoteles, varias zonas de acampada, un supermercado, dos carreteras de doble carril, las casas de los trabajadores del parque, una oficina de correos y varios edificios del parque. Un pequeño pueblo. Todo esto bien podría estar en los pueblos de acceso como ocurre en tantos otros Parques Nacionales.
3 comentarios:
¡Qué maravilla! Me han encantado las fotos. Pili
Qué pasada! Esto y el gran cañón son dos chinchetas que me encantaría poner en mi mapa de viajes...
Aún no tenemos internés en casa pero todo llegará. La paciencia es la madre de la ciencia y nosotros pretendemos ser científicos.
Un beso y disfrutad por todos.
(soy aca)
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